Tierra pisada, por donde se anda, camino. Crítica. Imprimir
Escrito por Eduardo Pérez Rasilla   
Martes, 15 de Febrero de 2011 08:57

TIERRA PISADA, POR DONDE SE ANDA, CAMINO

 

 

 
 FOTO: ELIZA GÁLVEZ

Tierra pisada, por donde se anda, camino es una etapa, no necesariamente la última, de un proceso abierto. Sus primeros pasos se hicieron visibles en La nave de Cambaleo, en mayo de 2009, como parte de otro proyecto, Cuando todo esto haya terminado, de Carlos Sarrió. Entonces se llamaba Hilos y ausencias. El trabajo conoció un segundo momento en junio de 2010 en el marco de la Gran Convocatoria Mundial organizada por la compañía La tristura en el antiguo edifico de La Tabacalera. Allí adquirió la denominación de Naturaleza muerta. Ahora se ofrece bajo este título abierto, poético y trimembre, recurrente y connotativo: Tierra pisada, por donde se anda, camino. Pero este proceso no era nuevo en 2009. Tenía unos antecedentes remotos en dos trabajos anteriores: Los días que todo  va bien (2003) y Trece años sin aceitunas (2005), pero también en el origen mismo de la compañía y de la sala El Canto de la cabra, que inició sus actividades en 1993 y que se convirtió en el espacio de referencia para un teatro de vanguardia. En ella la compañía exhibió sus trabajos confeccionados a partir de textos de Beckett y Bernhard, sus dos referencias dominantes, y a partir de la colaboración con el escritor Federico del Barrio. No se trata de experiencias inconexas. Su labor escénica parecía ya consistir en una indagación, dolorosa y feliz a un tiempo, que paulatinamente ha ido adquiriendo contornos más precisos sin renunciar por ello, antes al contrario, a la incertidumbre e incluso a la zozobra.

 

La mostración de esta versión del trabajo en la sala Pradillo entre los días 28 y 30 de enero, a la que ha seguido una segunda edición en La nave de Cambaleo los días 12 y 13 de febrero, supone un hito del largo proceso descrito, una depuración estilizada y rigurosa de la reflexión sobre el propio quehacer y una aguda toma de conciencia sobre la situación de la compañía en un contexto histórico y personal muy concreto. El trabajo es sincero, valiente y sin componendas, pero también delicado, entrañable y primoroso. Tierra pisada, por donde se anda, camino resulta un espectáculo original, de gran personalidad, comprometido  y, quizás sobre todo, bello.

 

Una disección del espectáculo mostraría  dos facetas: la acción física y la palabra.  La primera consiste en una actividad precisa, de naturaleza artesanal, llevada a cabo con concentración, intensidad y sosiego. Los actores anudan hilos, queman esos hilos, recogen los objetos sobrantes, contemplan las caídas de los hilos y de las tijeras abiertas que cuelgan de ellos y que, tras quemarse los hilos que las sostienen, caen abiertas y en punta sobre el suelo del escenario. O cuelgan marcos vacíos que acotan el propio rostro o territorios imprevisibles del espacio en construcción. Ocasionalmente cambian la música que va sonando como acompañamiento de esas acciones, ejecutadas por los actores de manera silenciosa. La palabra no se pronuncia. Se proyecta sobre una pantalla al fondo del escenario. Es un hermoso texto – el más elaborado y poético de su trayectoria teatral -, irónicamente estructurado en tres actos y en escenas, a la manera compositiva clásica, que se abre con una advertencia al público sobre la permitida posibilidad de entrar tarde, de salir y regresar después o, simplemente, de no retornar. Se trata de un espectáculo abierto en todos los sentidos. Paradójicamente Tierra pisada, por donde se anda, camino produce una atmósfera íntima, ritual, que invita al silencio y a la quietud, casi a una actitud de contemplación.

 

La palabra y la acción aparecen así disociadas, si las comprendemos  desde una concepción tradicional de la relación entre ambas, pero el discurso ofrece una singular coherencia, si lo entendemos desde el pensamiento sobre la creación escénica y la reflexión sobre lo efímero, lo frágil y lo perentorio. Los hilos que se consumen, las tijeras cuyas puntas se hincan en el suelo,  los cuerpos de los actores, la palabra arrebatada a esos mismos cuerpos y confinada a la pantalla - impersonal y eficaz recurso tecnológico - y el espectador, que mira atónito y al que se le invita a actuar con libertad, constituyen imágenes sugestivas y precisas de la condición escénica en cuanto expresión estética, pero también expresan el cuestionamiento a que los propios creadores se someten y transmiten su desconcierto y hasta su melancolía. La precariedad de la empresa, su desproporción, se elevan desde la autobiografía y desde el ejercicio metateatral hasta  el horizonte existencial de la condición humana misma, sobre el que asoma la muerte.

 

Pero, como sucedía en trabajos anteriores y como ocurre también con las propuestas de algunos otros creadores afines, el espectáculo se convierte también en una celebración, en un territorio compartido con los otros. Se celebra el encuentro, porque este encuentro supone que estamos vivos precisamente en un espacio y en un tiempo en que todo puede desaparecer de pronto. Se trata de una despedida y de un reencuentro. Hay motivos para el grito, pero tal vez sea mejor expresar la rebeldía mediante el silencio. La confidencia, la rebeldía y el ritual –melancólico y festivo, doloroso y humorístico- se entremezclan en Tierra pisada, por donde se anda, camino. El regreso de El canto de cabra ha resultado sigiloso y brillante.


Título: Tierra pisada, por donde se anda, camino.

Autores, directores, intérpretes: Elisa Gálvez y Juan Úbeda (El canto de la cabra).

Idioma: Español
Duración:
1 H. 30 m.

Estreno en Madrid: Teatro Pradillo, 28-I -2011

 
 FOTO: ELIZA GÁLVEZ


 

 

 

 

 

CLIKEAR

Eduardo Pérez – Rasilla
Copyright©pérezrasilla



C/ Pradillo, 12
28002 | MADRID (España)
Tel.: (0034) 91 416 90 11
Metro: Concha Espina
Autobús: 16,29 y 52
Fax: (0034) 91 416 99 68
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
http://www.teatropradillo.com
http://www.entradas.com
Venta anticipada 902 488 488
 

 

 

Última actualización el Lunes, 25 de Abril de 2011 16:31