Queipo, el sueño de un general. Álvarez-Ossorio. Entrevista Imprimir
Escrito por José R. Díaz Sande   
Lunes, 05 de Septiembre de 2011 18:15
 

QUEIPO, EL SUEÑO DE UN GENERAL

LA RADIO VENCEDORA DE UNA GUERRA 

 La historia hay que contarla, para que no se olvide

QUEIPO, EL SUEÑO DE UN GENERAL

LA RADIO VENCEDORA DE UNA GUERRA

 

 

ANTONIO DECHENT es actor de teatro, cine y televisión. En su haber: sesenta películas y treinta cortometrajes, asó como en teatro ha protagonizado varios textos de Valle-Inclán: Las galas del difunto (Gerardo Malla); La cabeza del bautista (J.M. Rodríguez Buzón); La rosa de papel (A. Andrés Lapeña); Voces de gesta (Emilio Hernández) o El embrujado (Francisco Vidal).

 

Nominado a Mejor Actor de Reparto en los Premios Goya 2002 por Intacto de Juan Carlos Fresnadillo y Premio ASECAN (Asociación de Escritores Cinematográficos de Andalucía) al mejor actor andaluz. Con Smoking room consiguió el Biznaga de Plata al mejor actor en el Festival de cine de Málaga y, de nuevo, el Premio ASECAN al mejor actor andaluz.

 

QUEIPO DE LLANO
FOTO: ARCHIVO

Comenzar por Antonio se debe a que él es el alma de este Queipo, el sueño de un general.

 

·         Cuando hace dos años Antonio Dechent me propuso que hiciéramos un espectáculo sobre Queipo de Llano acepté inmediatamente el reto: Don Gonzalo Queipo de Llano. Su controvertida figura y la significación en la memoria histórica de Sevilla nos permitían acercarnos a uno de los personajes claves en la historia de España del siglo XX. Han pasado suficientes años para sacar a la luz las contradicciones de aquel régimen, férreo en apariencia pero frágil y desvertebrado en su esencia. Luchas intestinas por el poder que no salieron a la luz por la falta de libertades impuestas pero que numerosos historiadores han ido desvelando lentamente – desvela Pedro Alvarez-Ossorio, autor y director de este montaje.

  

Antonio Dechent cuenta una historia que ha oído en su casa.

 

·         Málaga. Guerra civil. Bajo una cama una niña de siete años, aterrorizada, abraza fuertemente a su hermano recién nacido. Su madre y su abuela han salido en busca de alimento, de noticias, de consuelo. Su padre y sus otros tres hermanos pequeños están en la zona nacional. Pero el terror de la niña no viene de esta situación de caos e impiedad, de estos días de confusión y llanto. Su terror proviene de un aparato, de una radio donde ha vuelto a sonar la VOZ. Y la VOZ ha dicho: Esta tarde os mandaré un regalito. Y la niña corre bajo la cama abrazando al bebé y espera el bombardeo – recuerda Antoni Dechent


ANTONIO DECHENT
FOTO: LUIS CASTILLA

No es una historia de ficción porque…

 

·         Esa niña es mi madre y la VOZ pertenecía al general Queipo de Llano. ¿Por qué decido darle voz a esa VOZ? “El General de la Radio”, “la Segunda Giralda”, “el Virrey de Andalucía”… Todo un personaje. Y más cuando se ahonda en su biografía y se descubren los claroscuros, las contradicciones de alguien cuyo único anhelo era el poder absoluto y fue apartado de él. En sus momentos de gloria, en sus soflamas tabernarias, fue despiadado y cruel, amenazante y chistoso. Su voz, sus arengas, su chulería despectiva tienen algo que atrae y repele a la vez a un actor, pero es cuando los suyos ganaron y él perdió, cuando fue despojado del mando y sintió la soledad del apestado, el odio al usurpador, cuando el personaje adquiere otra dimensión. Una dimensión trágica. Pedro Alvarez-Ossorio escuchó mis dudas, mi loca idea, y compartió la necesidad de mostrar esta parte de nuestra historia.

 

Tal necesidad prendió en el interés de Pedro Álvarez-Ossorio y su propuesta respondía muy bien al ideario de la compañía Fundición Producciones entre cuyos objetivos destaca la reflexión sobre figuras y personajes de nuestro entorno (Juan de Mairena, Don Juan, Perlimplín, etc.).

 

·         Quise indagar y proponer hipótesis verosímiles de aquellos convulsos años (1936-1951). Las ambiciones personales, un golpe de Estado, una guerra civil, la imposición de un régimen dictatorial, el exilio en Roma, los intentos de eliminación de Franco, el pacto de san Juan de Luz y los primeros pasos para salir del aislamiento: acuerdos con los aliados – declara Pedro.

 

·         Pedro ha conseguido transformar esta idea en un espectáculo teatral dotando a documentos, ráfagas sonoras e imágenes caducas del calor y la verdad para que estén vivas sobre el escenario – añade Antonio Dechent.

 

DEL TERROR DE UNA NIÑA

A LA INVESTIGACIÓN  HISTÓRICA-TEATRAL

 

 

ANTONIO DECHENT
FOTO: LUIS CASTILLA

Pedro ha elaborado el texto y ha trazado la dramaturgia. La historia se centra en cinco personajes: Queipo de Llano, su hija Maruja, su yerno y ayudante Juliano Quevedo y dos figuras esenciales: Franco y el cardenal Segura. Y aquella radio que aterrorizó a la niña, como hilo conductor.

 

·         Este texto no es totalmente inventado, - precisa Pedro -, pues debe agradecimientos a todos aquellos que escribieron sobre la vida, anecdotario y comentarios sobre el general. De ellos saqué las situaciones, personajes y conflictos. Gracias a todos y especialmente al propio Queipo por lo que dejó dicho en sus memorias, a su nieta Ana Quevedo por la biografía que escribió, a los diversos comentaristas de ABC, La Vanguardia y otros medios de comunicación; a José Mª Pemán, Antonio Bahamonde y William Shakespeare. En todos ellos me inspiré y de todos ellos traté de acercarme a la “verdad” sobre aquellos acontecimientos. Plagiar es copiar a uno, crear es copiar a muchos. Un pueblo sano es el que es capaz de no olvidar los momentos funestos de su historia.

 

La historia al subir al escenario ha quedado en estos términos:

 

9 de marzo de 1951, el general ha muerto. Unos periodistas narran su entierro mientras nosotros vemos a Queipo en su lecho de muerte y desde ahí sus ensoñaciones con Ricardo III, la defensa de sus puntos de vista frente al poder de Franco, su amistad con el cardenal Segura, sus conspiraciones, sus discursos en Unión Radio, las avenencias y desavenencias con su hija Maruja y su ayudante y posterior yerno Juliano, Quevedo… y sobre todo su ambición de poder, su deseo megalómano de caudillismo. Todo ello en un recorrido que pasa por la Sevilla de 1936 a 1939, el “destierro” en Roma de 1939 a 1942, sus últimos años en “Gambogaz”, la finca junto al Guadalquivir que le regaló el Ayuntamiento de Sevilla, previa impuesta suscripción popular, en agradecimiento a su intervención en 1936, hasta llegar al día de su muerte el 9 de marzo de 1951.

 

A la escritura de texto por parte de Pedro le ha precedido una larga labor de investigación y entrevistas con especialistas y con constante apoyo de Antonio Dechent. Entre tantas aportaciones cabe destacar, según Pedro: Carlos Arenas Posada y Juan Ortiz Villalba”.

 

DIVEROS LENGUAJES PARA LA ESCENA

 

ANTONIO DECHENT
FOTO: LUIS CASTILLA

Cuando se narra la contienda de Sevilla, se alaba la estrategia de Queipo: conquistar Sevilla a través de sus optimistas arengas en la radio. Por eso Pedro ha utilizado el “publirreportaje radiado”.

 

·         Queipo utilizó la radio como recurso propagandístico que utilizó primero para la conquista de Sevilla; segundo para consolidar su poder en Andalucía, y tercero para estimular y dar sensación de unidad a las tropas golpistas. Poniéndose al frente de ella, en sus mismos micrófonos, retransmitió su visión sobre la realidad española a lo largo de 1936 y gran parte de 1937, en intervenciones diarias y a veces varias en la misma jornada. El espacio sonoro del espectáculo va a tener como objetivo fundamental sumergir al espectador en el universo radiofónico que acompañó e influenció de manera tan notable todos los acontecimientos que se relatan.

 

La Radio, en aquellos años, era la ventana al mundo para los hogares, como lo es hoy la televisión.

 

·         Esta permanente presencia de la Radio en el desarrollo escénico se llevará a cabo en tres planos diferenciados. Por un lado, en el propio estudio radiofónico donde se produce la magia de la comunicación, donde los locutores van a recrear para los oyentes momentos de la vida del general Queipo de Llano, sólo las voces cargadas de vida de los actores y un micrófono. Por otro lado, este mismo hecho protagonizado por el propio general, que tan inteligentemente previó el alcance de sus arengas, de sus amenazas radiadas, de los discursos que llegaban hasta el centro mismo de las casas de sus conciudadanos. Y por último, el eslabón final del proceso, la presencia continua e intangible de la voz de la Radio en cada rincón.

 

Otro de los lenguajes es el documental, ya que las imágenes, según Pedro:

 

·         Por sí mismas, nos aportan un testimonio que difícilmente puede ser sustituido por palabras. El carácter documental era, pues, necesario sin olvidar que estamos frente a una propuesta teatral fuera de didactismos e historicismos.

 

ANTONIO DECHENT
FOTO: LUIS CASTILLA

 

La plástica utilizada concuerda con la de su momento histórico: fascista y franquista que recuerda Pedro:

 

·         Ha desaparecido pero parte de nuestro subconsciente colectivo. Es un peso que no sólo no hay que olvidar sino que conviene recordarlo para evitar caer nuevamente en ello. El espacio, pues, y toda su plástica trata de presentar, como si de una historia de viñetas se tratara, una gran panoplia de símbolos y señales del poder de ese periodo histórico.

 

Antonio Dechent, Amparo Marín, Antonio Campos y Oriol Boixader, son los actores que dan vida a los personajes históricos. Juan Ruesga y Vicente Palacios han credo la escenografía iluminada por Florencio Ortiz. Carmen de Giles el vestuario.

 

Para ellos Antonio Dechente tiene palabras de agradecimiento:

 

·         A Pedro, a todo el equipo, y especialmente a Amparo, Antonio y Oriol, mis VOCES amigas. Les agradezco que decidieran compartir esta aventura. Una aventura necesaria. Porque, como dijo el general: “La historia hay que contarla, para que no se olvide”.

 

 


José Ramón Díaz Sande
Copyright©diazsande

 

Última actualización el Martes, 06 de Septiembre de 2011 08:59