Las raíces cortadas. J. López.M.Entrevista Imprimir
Escrito por José R. Díaz Sande   
Jueves, 29 de Septiembre de 2011 08:24
 

LAS RAÍCES CORTADAS

LA APROBACIÓN DEL VOTO FEMENINO

 Hacer de la mujer la protagonista


LAS RAÍCES CORTADAS

LA APROBACIÓN DEL VOTO FEMENINO

 

 

 

Las Raíces Cortadas se publicó en 2005 en la colección Damos la Palabra que dirige Jesús Campos (CLIKEAR).

 

En palabras de su autor Jerónimo López Mozo (CLIKEAR) - Premio Nacional de Literatura Dramática 1998 Ahlán -el haber escrito esta obra sobre Clara Campoamor y Victoria Kent, para él:

 

·         Además de ser apasionante es necesaria. Es importante la igualdad de derechos y de voto pero también el respeto. Las heroínas existen. Ahora hay que recuperarlas.

 

CELIA GÁMEZ Y VICTORIA KENT

 

Clara Campoamor y Victoria Kent, posiblemente son nombres desconocidos para las nuevas generaciones. Incluso para la generación de los años 1940 eran una especie de nebulosa y a lo más sonaba el nombre  de Victoria Kent por el Pichi de Celia Gámez. 

 

Se lo pue’s pedir

A Victoria Kent

Que lo que es a mí

No ha nacido quien

Anda y que te ondulen

Con la permanen

Y si te sofocas que te den

Col crém.

 

Pero, salvo los cultivados en el mundo de al mundo de la Revista,  ni eso, porque la censura obligó a un cambio:

 

Se lo pue’s pedir

A un pollito bien

Que lo que es a mí…

 

 Producciones Off se ha comprometido con el proyecto por:

 

·         La experiencia, el amor al teatro, el deseo de compartir con el público este texto en el que se nos propone una reflexión sobre nosotros mismos pero también el recuerdo de aquellas mujeres, Clara Campoamor y Victoria Kent, y tantas otras que lucharon por los derechos de la mujer, el voto femenino, durante la II República.

 

PROGRESISTAS Y REPUBLICANAS

 

Las Raíces Cortadas es una propuesta teatral sobre Victoria Kent y Clara Campoamor. Dos mujeres políticas, progresistas y republicanas. El lazo dramático de ambas mujeres se consigue a través de una situación: la aprobación del voto femenino que supuso un amplio y controvertido debate (Cortes Constituyentes 1931). Más tarde les unirá el exilio, vivido de forma muy distinta.

 

·         El título de la obra procede de un título que Clara Campoamor quiso dar a un libro suyo autobiográfico: Con las raíces cortadas.  – declara Jerónimo López Mozo, autor de este texto teatral. El libro sólo contó con algunas páginas y nunca llegó a terminarse. Yo he pretendido concluir esas páginas iniciadas con motivo del voto femenino y reflejar en sus  páginas lo que supone el cortar las raíces de los seres humanos.

 

HACER DE LA MUJER LA PROTAGONISTA

 

Según Jerónimo López Mozo la premura de escribir Las raíces cortadas fue por la necesidad de…

 

·         escribir una obra protagonizada por mujeres y sujeta a algunas condiciones: que la puesta en escena no fuera complicada ni el reparto extenso, todo ello en aras de que la producción no resultara excesivamente costosa. Barajé diversas posibilidades  y finalmente propuse que las protagonistas fueran Victoria Kent y Clara Campoamor, las dos diputadas que mantuvieron en el Parlamento Español un agrio debate sobre el voto femenino. Fue durante las Cortes Constituyentes de 1931, recién proclamada la Segunda República… Ponía sobre el tapete el tema de los derechos de la mujer, algunos de los cuales todavía no han sido conquistados a estas alturas… el papel de la mujer en nuestra sociedad sigue siendo tema de debate.

 

Una fecha decisiva para estas dos mujeres fue el 18 de julio de 1936.

 

·         Ese día se produjo la sublevación militar que desencadenó una guerra civil, cuyo colofón, transcurridos tres años de enfrentamiento, fue una dictadura de siete lustros. Una fecha que cambió el destino de España y de millones de españoles. Clara Campoamor y Victoria Kent figuran entre los que tomaron el camino del exilio creyendo que sería breve. Pero que, a la postre, se prolongaría hasta el final de sus vidas – añade Jerónimo López Mozo.

 

CLARA CAMPOAMOR

Clara Campoamor abandonó España a finales del verano del 36. Vivió en Buenos Aires hasta 1955. Allí apenas tuvo contactos con los exiliados españoles y menos con los que mantenían la llama republicana. Se acercó al mundo cultural y editorial,

 

·         tal vez por necesidades económicas, pero en ellos sin duda, a la vista de la labor (literaria) desarrollada, se sintió satisfecha intelectualmente (…) llevaba mal el exilio (…) A medida que pasaba el tiempo sin que en España se diera las circunstancias que hicieran posible el regreso, crecía su ansiedad. Fue eso, y no un intento de acercarse al franquismo, como dijeron algunos, lo que la trajo a España en las navidades de 1947. Permaneció en Madrid algo más de un mes. Buscaba alguna forma de quedarse definitivamente, pero la única solución es que se presentara ante el Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo. Volvió a Buenos Aires. En 1950 regresaba a España dispuesta a presentare ante el Tribunal avalada por una carta de Concha Espina. Los funcionaros no encontraron ningún inconveniente para residir en nuestro país, con tal de que cumpliera una condena de 12 años en la cárcel, abjurase de sus manifestaciones anticlericales y facilitase el nombre de las personas que pertenecían a la masonería. Del Tribunal se fue al Hotel y abandonó España. Con la llegada al poder de Perón tuvo que exiliarse y se instaló en Lausanne. Intentó de nuevo volver a España. En el tren de Irún, antes de cruzar la frontera, supo que sería detenida, sometida a condena, aunque podría ser indultada. No quiso enfrentarse a un proceso que ni lega ni moralmente creía merecer y mucho menos aceptar una condena injusta. Nunca más intentó pisar tierra española.

 

 VICTORIA KENT

Por el contrario Victoria Kent pudo ver el final del franquismo y la instauración de la democracia.

 

·         Visitó España en 1977. En los años anteriores siguió firme en sus convicciones. En 1961 decía que fuera de la República no había solución que permitiera un renacer de España. En 1965 se mostraba convencida de que, en cuanto se abriera una pequeña vía de libertad, la República surgiría con un ímpetu arrollador. En su opinión la monarquía es un sistema absolutista (…) en nuestro caso concreto (…) sería una prolongación del régimen franquista (...) En 1976, iniciada la transición, reconocía que, una vez admitido el sufragio universal, el pueblo español tenía el derecho a elegir el camino que quisiera emprender. Pero, para entonces, España ya tenía Rey. A medida que avanzaba el tiempo, Kent empezó a percibir cosas positivas (...) tiempo después el Rey, en nombre del Gobierno, le concedió la Gran Cruz de la Orden de San Raimundo de Peñafort. Volvió a visitar España en 1978 y lo intentó en dos ocasiones más, pero su delicada salud no selo permitió. Murió en Nueva York, en 1987.

 

Las Raíces Cortadas es una propuesta teatral sobre Victoria Kent y Clara Campoamor. Dos mujeres con puntos en común, pero distanciadas en su relación personal.

 

·         Ambas consiguieron llegar al Parlamento en 1931, recién proclamada la República, siendo las únicas mujeres que ocuparon plaza en el Congreso – añade Jerónimo. Curiosamente, ninguna logró renovar el escaño en las elecciones del 33. Sus vidas parecen cortadas por un mismo patrón y que, sin embargo, diversos acontecimientos determinaron que tuvieran muy distinto desarrollo. El primero y más conocido fue el enfrentamiento que mantuvieron en el Parlamento durante el debate sobre el voto femenino. A pesar de ser fervorosas defensoras de los derechos de la mujer, entre ellos el del sufragio universal, sostuvieron puntos de vista distintos sobre el momento en que, una vez reconocido, debía entrar en vigor. Clara exigía que fuera de inmediato, mientras Victoria proponía que se demorara el tiempo necesario para que la mujer tuviera la formación suficiente para ejercerlo con conocimiento de causa y en libertad.

 

MARÍA LAHOZ (CLARA CAMPOAMOR) / PEPA SARSA (VICTORIA KENT)
FOTO: PRODUCCONES OFF

 

La reivindicación de los derechos de la mujer, para Jerónimo López Mozo no ha terminado:

 

·         Tratándose de un debate apasionante, incluso hoy, cuando siguen sin atenderse numerosas reivindicaciones femeninas y el papel de la mujer en la sociedad continúa estando sobre el tapete, el interés que despiertan estas dos mujeres ejemplares no debiera agotarse en aquel episodio.

 

Este encuentro dramático y la ligazón entre ambas por el derecho al voto de la mujer, no se corresponde a una relación entre ellas. Jerónimo añade:

 

·         Resulta llamativo que dos personas que aparecen estrechamente ligadas ante la Historia, lo estuvieran escasamente a lo largo de sus vidas. Apenas se conocían antes de aquella trascendental sesión parlamentaria y jamás volvieron a verse. ¿De que hubieran hablado si se hubieran encontrado en alguna ocasión? ¿Qué se hubieran dicho? ¿Se hubieran reprochado algo? A estas cuestiones he tratado de dar respuesta en Las raíces cortadas y lo he hecho imaginando varios encuentros entre ambas. Encuentros apócrifos, es cierto, pero en los que cuanto dicen o hacen lo dijeron o hicieron en alguna ocasión.

 

JERÓNIMO LÓPEZ MOZO

A través de confesiones de Clara y Victoria y los testimonios de otras personas, el autor ha elaborado

 

·         una obra que aspira a ser una reflexión sobre una época de esperanza y de frustraciones a través de las vivencias de dos de sus protagonistas.

 

Exigencia inmediata del voto (Clara) o demora para una mayor formación (Victoria), son dos elecciones antes las que Jerónimo confiesa:

 

·         Tengo mi opinión. Nunca he querido responder, porque, mereciéndome ambas igual respeto, temo equivocarme y ser injusto. Con un afán de imparcialidad propia de un fiel amanuense, aunque no sé si lograda, he escrito lo que ellas me han ido dictando. Juzguen, pues, los espectadores después de escucharlas. Lo que sí me gustaría que percibieran es que, a pesar de las adversidades y de la sensación de fracaso que las invadió en sus horas más amargas, su labor mereció la pena, pues otros han recogido su testigo y hecho suyas sus aspiraciones.

 

HACER JUSTICIA Y LA LUCHA POR LA LIBERTAD

 

Luis Maluenda – director de este montaje – destaca como temas fundamentales de la obra:

 

·         Hacer justicia y la lucha por la libertad.  Las Raíces Cortadas lo demuestra una vez más. Recordar a Clara Campoamor y a Victoria Kent en su lucha por el voto femenino en la II República es hacer justicia a mujeres que, como ellas, desde hace más de 100 años, defienden sus derechos de libertad, que también son los nuestros. No hace tanto nuestra sociedad negaba a la mujer derechos tan elementales como el voto, el derecho a estudiar una carrera universitaria, tener una cuenta corriente, tener pasaporte, participar en política, etc., al igual que actualmente, sucede en tantos países del mundo donde siguen negando esos elementales derechos humanos.

 

MARÍA LA HOZ / PEPA SARSA
FOTO: PRODUCCIÓN OFF

 

LO QUE FALTA POR CONSEGUIR

 

MARÍA LAHOZ
FOTO: PRODUCIN OFF

Según Luis Maluenda la reivindicación no ha terminado:

 

·         Todavía las mujeres en nuestro país sufren el acoso en el trabajo, el menosprecio social. Tiene que seguir luchando por conseguir la paridad en puestos de responsabilidad empresarial, social o política, o algo más sencillo, la libertad de elegir. La  obra nos hace pensar qué país hubiéramos podido tener sin una guerra, si estas mujeres no hubieran tenido que exiliarse y desaparecer de la vida política española. Con su alejamiento, como el de tantos españoles, se cercenó el progreso de España durante décadas. Todavía hoy pagamos el retraso cultural y social si nos comparamos con países de nuestro entorno europeo.

 

Producciones Off Madrid  - fundada  por  Luis Maluenda hace cuatro años puso en escena El Arquitecto y el Relojero (CLIKEAR), Premio Nacional de Literatura Dramática 1998,  otra obra que junto a ésta forman parte de la trilogía del autor referida a la Memoria Histórica.

 

LAS RAICES CORTADAS, PROYECTO EDUCATIVO

 

PEPA SARSA

Producciones Off Madrid cree que este proyecto también es una propuesta educativa para concienciar e interiorizar valores y actitudes en un entorno escolar.

 

·         La obra reflexiona en valores que favorecen la libertad, la responsabilidad, el mérito y el esfuerzo personal, la ciudadanía democrática, la solidaridad, la tolerancia, la igualdad, el respeto y la justicia; valores todos ellos que constituyen la base de la vida en común. La educación en estos valores dentro de los principios democráticos de convivencia, así como la  prevención de conflictos y la resolución pacífica de los mismos, son fines de nuestro sistema educativo. Por todo ello hemos entrado en contacto con teatros de Madrid para que la obra pueda ser ofrecida a alumnado de E.S.O., BACHILLERATO, GRADO MEDIO, GRADO SUPERIOR, ARTÍSTICO Y ADULTOS. 

 

Se ha realizado un cuaderno pedagógico que se enviará a 2000 Institutos de Madrid y otras ciudades en un entorno de 100 km.

MONTAJE DE DIVERSAS EXIGENCIAS PLÁSTICAS Y VISUALES

 

·         Los presupuestos para este proyecto deben ser estrictos con las exigencias históricas de la obra: escenografía, (distintos espacios) vestuario varios trajes, utilería, pero también estéticas, (la construcción de una maqueta del Congreso de los Diputados y sus personajes en muñecos de guiñol).

 

Aunque son dos, las actrices Pepa Sarda y Marisa Lahoz, la obra implica a diversas colaboraciones y especialistas en documentación histórica. A ello hay que añadir las proyecciones de imágenes de la época. Tales imágenes están

 

·         en posesión de instituciones públicas y privadas. Exigen unos presupuestos extraordinarios para su adquisición (el coste se aquilata hasta el segundo) además del montaje y los medios de proyección. Por todo ello la producción exige un esfuerzo complementario al habitual. Todo ello son elementos que avalan esta nueva producción que nos impulsa en un nuevo empeño teatral de gran valor literario, estético, crítico pero también ético y social.

 


José Ramón Díaz Sande
Copyright©diazsande

 

 

 

 

 

Última actualización el Viernes, 30 de Septiembre de 2011 10:52