La familia de Pascual Duarte. Gayo. Crítica Imprimir
Escrito por Jerónimo López Mozo   
Viernes, 24 de Febrero de 2012 08:17

LA FAMILIA DE PASCUAL DUARTE

LA ESPAÑA NEGRA A ESCENA

 

 

 
 MIGUEL HERMOSO / LOLA CASAMAYOR / MILAGROS MARTÍNI
FOTO: ANTONIO CASTRO

De La familia de Pascual Duarte se hizo una película. Nada impedía que también sirviera de pretexto para armar una obra de teatro. Hay que convenir, sin embargo, en que convertir el relato del protagonista en materia dramática es un arriesgado empeño que puede proporcionar al adaptador más disgustos que satisfacciones. No parece que tal posibilidad haya frenado el que ha puesto Tomás Gayo, quién ha dado muestras de una temeridad poco común entre quienes asumen el riesgo económico de producir espectáculos. En este caso, justo es decir que la apuesta se ha saldado con éxito, al menos artístico, que es el que aquí importa. Y lo ha hecho, porque en su trabajo de versionador ha actuado con prudencia, siguiendo bastante al pie de la letra el original de Cela y sin meterse, en lo tocante a las formas, en camisa de once varas. La adaptación es limpia. Pascual, el protagonista, da cuenta de los avatares de su vida y de cuando en cuando cede la palabra a los personajes evocados por él para que escenifiquen los sucesos que describe. Estos paréntesis se abren y se cierran con notable fluidez y naturalidad. Naturalidad que también se da cuando alguna de esas criaturas aprovecha su presencia en el escenario para tomar el relevo del narrador.

 

La puesta en escena le ha sido encomendada a Gerardo Malla.  Otro acierto. El veterano director camina casi siempre al borde del precipicio, logrando mantener el equilibrio a pesar de de que muchas escenas plantean situaciones truculentas que invitan a la desmesura. Si no cae en las trampas que jalonan el camino, es porque unos cuantos como éste lleva trillados desde mucho antes de que dirigiera Las bicicletas son para el verano y La taberna fantástica. Aquí se ha instalado, porque lo exige el texto, en ese realismo que Martín Recuerda llamaba ibérico, que es de corte expresionista sin caer en la tentación del esperpento. Tal vez se acerque bastante al de Gutiérrez Solana, que tan bien retrató a la España rural y negra. Las mejores muestras de su templado pulso están en las escenas más propicias a la exageración y, con ella, al ridículo, tales como la brutal pelea que mantienen Pascual y El Estirao, el estallido de violencia sexual protagonizado por aquél y Lola, el duelo ante la muerte del pequeño Mario  o el asesinato de la madre.  

 

No hay alardes escenográficos en esta puesta en escena. El decorado único de Mundo Prieto, que enmarca todos los espacios en los que transcurre la acción, parece extraído de una de esas viejas fotografías de familia viradas a sepia que todavía se ven en las paredes de muchas viviendas. No hace falta más para un espectáculo que todo lo fía a la solvencia de los actores. La tienen los que integran el reparto, pero justo es destacar a Lola Casamayor, espléndida en el papel de la madre de Pascual,  mujer de armas tomar, mal intencionada, dominadora e intransigente. También merecen ser citadas Ana Otero y Ángeles Martín, que interpretan los papeles de Lola y Rosario, esposa y hermana del protagonista, dos criaturas zarandeadas por la vida. Entre los hombres, Miguel Hermoso es un convincente Pascual Duarte, que acomoda bien el discurso a veces demasiado elaborado y elevado  que puso en su boca el novelista, con la rudeza del personaje. Otro mérito añadido es la acertada lectura que ha hecho de él, pues, acorde con el modelo en el que se inspira, le ha dotado de un punto de bondad que, en varios momentos, le humaniza hasta lograr que nos conmueva.

MIGUEL HERMOSO / SERGIO PAZOS
FOTO: ANTONIO CASTRO
MIGUEL HERMOSO / ANA OTERO
FOTO: ANTONIO CASTRO

 

 

Título: La familia de Pascual Duarte

Autor: Camilo José Cela (Premio Nobel de Literatura)

Versión Teatral: Tomás Gayo Bautista

Iluminación: Jon Anibal López

Escenografía: Mundo Prieto

Diseño Gráfico: Emerio Arena

Directora de Producción: Geli Albaladejo

Espacio Sonoro: Coque Malla

Fotografía: David Luna

Producción:Tomás Gayo

Compañía: Tomás Gayo Producciones

Intérpretes: Miguel Hermoso (Pascual Duarte), Ana Otero (Lola), Ángeles Martín (Rosario), Lola Casamayor (La madre), Tomás Gayo (El Capellán)
Sergio Pazos, colaboración especial (el estirao), Lola Doval (Esperanza)
Paco Manzanedo (El estirao)
Dirección: Gerardo Malla

Duración: 1h y 35min

Estreno en Madrid: Teatro Fernán Gómez (Sala Guirau), 8 – II - 2012

 

  

 


JERÓNIMO LÓPEZ MOZO
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Última actualización el Miércoles, 29 de Agosto de 2012 18:25