One of a Kind. B de Lyón. Kylián. Entrevista Imprimir
Escrito por José R. Díaz Sande   
Miércoles, 03 de Octubre de 2012 13:46

ONE OF A KIND
BALLET DE LA ÓPERA DE LYON
CANTO A LA LIBERTAD

FOTO BASE: MICHEL CAVALCA

Llega a Madrid con One of a Kind de
Jiří Kylián. El nombre de Kylián en España no es una novedad, ya que sus coreografías nos han visitado con frecuencia en la época Duato. Lo que sí es novedad es One of a Kind, obra que sólo ha permitido Kylian se interpretase por el Nederlands Dans Theater (Holanda) y el Ballet de las Ópera de Lyon.
 
Con este título se abre la Temporada de Danza del Teatro Real de Madrid que se completa en Diciembre con Israel Galván, en enero con Mark Morris y en Abril con la Compañía Nacional de Danza.
 
Ignacio García Berenguer - director gerente del Teatro Real de Madrid - subraya que...
 
·         La posibilidad de traer el Ballet de la Ópera de Lyon se debe a la firma Loewe, cuya representante es Carla Fernández, y que uno de sus proyectos es el apoyo a la Danza. Es importantísimo la financiación privada para poder seguir adelante.
 
AÚN PODEMOS SUBSISTIR
EN LO QUE RESPECTA A LA DANZA
 
En esta misma línea respira Gerard Mortier - director artístico del Teatro Real -, para el que el problema de la financiación ha terminado por ser una espada de Damocles.
 
·         Actualmente podemos subsistir en lo que respecta a la danza, pero si declina la subvención puede llegar a desaparecer. Lo que puedo asegurar es que la programación para la temporada 2013/2014, está asegurada. El que hayamos podido traer el Ballet de la Ópera de Lyon es gracias a la ayuda de la embajada y a que la Compañía ha rebajado el caché, cosa que no todos hacen. Cuando se lo propuse contestaron: "Haremos un esfuerzo". Me gustaría que otros lo hicieran, ya que es un signo de solidaridad. Por ello quiero ante todo darles las gracias.
 
UN CANTO A LA LIBERTAD EN LA VIDA Y EL ARTE
 
Yorgos Loukos (Atenas) es director de esta Compañía desde hace 28 años.
 
·         One of a Kind es obra para 20 bailarines y no cuenta una historia, un estilo muy a lo Forsythe - declara Yorgos Loukos -, sino que más bien se trata de una reflexión sobre la condición humana dividida entre su deseo de independencia y su dependencia de la colectividad. Es un canto a la libertad en la vida y en el arte. Está estructurada en tres actos y utiliza una narración abstracta y melancólica, basada en solos, duetos y tríos de gran virtuosismo. Con esta coreografía Kylián pasa de un neoclasicismo a un estilo más Forsythe. Todo ello se desarrolla en un espacio hostil, mediante móviles agresivos, creado por el arquitecto japonés Atsuschi Kitagawara, y ha plasmado en tres insólitos paisajes abstractos y simbólicos, correspondientes a los tres actos.
 
El primer paisaje es accidentado, erizado de dientes blancos como icebergs. El segundo contiene objetos móviles en torno a los cuales evolucionan los bailarines. El tercero trenza con ayuda de la luz hilos de oro, barrotes chispeantes que encierran a los bailarines en una jaula dorada.
 
·         Es jaula dorada es la imagen de la libertad seductora: bella, pero limitada. Atsuschi Kitagawara me ha enseñado a entender la danza como una arquitectura espacial en cambio permanente - declaró en su momento Jiří Kylián.
 
FOTO: MICHEL CAVALCA

La danza más que mostrar, sugiere. Se alternan momentos de tensión febril con otros de serenidad, muy influidos por la filosofía zen. Según
Jiří Kylián:
 
·         Hay un personaje central, encarnado por una bailarina que no desaparece nunca de escena. Permanece en el escenario, improvisando, incluso durante los dos entreactos/descansos que permiten el cambio de decorado. Y es la última en salir de escena. Esta mujer es la conciencia del mundo. Es el elemento permanente, el equilibrio, el lazo eterno que une pasado, presente y futuro. Personaje zarandeado, maltratado, que pasa de mano en mano, es la metáfora de la libertad amenazada
 
SONIDOS VOCALES
PARA REMONTARNOS A LOS ORGENES DEL HOMBRE.
 
La música procede de diversos compositores que ha reelaborado electrónicamente Brett Dean.  El punto de partida de la coreografías de  Kylián es ...
 
·         siempre la música. Me gusta especialmente la música vocal porque, como la danza, nace del cuerpo del hombre. Aquí utilizamos sonidos vocales que se remontan a los orígenes del hombre, voces ‘armónicas’ de monjes tibetanos, madrigales de Gesualdo y el sonido de un violonchelo, que es el instrumento que más se aproxima a la voz humana. Brett Dean los asoció, los mezcló y los trabajó electrónicamente para componer con ellos una obra nueva: un paisaje musical de múltiples estratos en el que podemos escuchar simultáneamente un madrigal del siglo XVI y el canto de un pájaro australiano, el sonido de tambores africanos y, mezclado con todos ellos, el de un violonchelo tocado en directo, en medio de los bailarines. Una composición que traspasa los límites del tiempo y el espacio, haciendo escuchar al público cinco siglos de música.
 
LO CLÁSICO RENOVADO Y LA CONTEMPORANEIDAD
 
El Ballet de la Ópera de Lyon, declara Yorgos Loukos:
 
·         Actualmente es una compañía de orientación contemporánea bastante sólida, aunque posee una formación clásica. Mantenemos también  la línea clásica, pero con una visión más joven. Por ejemplo Cenicienta reinterpretada por Maguy Marin, Romeo y Julieta por Angelin Preljocaj y Cascanueces por Dominique Boivin, entre otras. Los bailarines de formación clásica, muchos procedentes de la Ópera de París, no quieren tirarse toda la vida haciendo El lago de los Cisnes, y hacen también repertorio contemporáneo. Por eso los actuales bailarines dominan diversos estilos y se forman en técnicas muy diversas. Hubo una época en el ballet clásico en que los bailarines interpretaban a príncipes y las bailarinas a princesas. Toda la fuerza se ponía en cómo poner el cuerpo. Se tardó mucho en cambiar y una de las que lo lograron fue Pina Bausch. Hoy tenemos en la danza un ser humano, más que un bailarín.
 
FOTO: MICHEL CAVALCA
Cuando la danza contemporánea comenzó a abundar, recuerda Yorgos:
 
·         Los bailarines clásicos se escondían. Era vergonzoso ser bailarín clásico. Era como algo no correcto políticamente. Con Forsythe vino el cambio. Supo combinar lo contemporáneo con lo clásico y el bailarín de clásico pudo sentirse orgulloso.
 
A lo largo de veinte años ha creado 93 obras, de las que 48 han sido estrenos mundiales. Coreógrafos de renombre han montado gran parte de su repertorio. Post-modernos como Merce Cunningham, Trisha Brown, Lucinda Childs, Bill T. Jones, Ralph Lemon, Stephen Petronio y Susan Marshall; los escritores del movimiento Jiří Kylián, Mats Ek, William Forsythe, Nacho Duato, Anne Teresa De Keersmaeker, Sasha Waltz): los exploradores de nuevos territorios Philippe Decoufl é y Mathilde Monnier, y los representantes de la “joven danza francesa” Jérôme Bel, Alain Buffard, Boris Charmatz, Rachid Ouramdane y Christian Rizzo.
 
FERNANDO CARRIÓN: BAILARÍN ESPAÑOL INVITADO
 
Uno de los intérpretes es el español Fernando Carrión, que ha trabajado en el Ballet de la Ópera de Lyon, durante 6 años. Actualmente opera como "free Lance" y ha sido invitado por Lyon para interpretar One of a Kind. Comenzó su formación en la Escuela de Víctor Ullate durante 6 años. A los 15 años de edad pasó a formar parte de la Compañía de Vítor Ullate y se mantuvo durante 6 años. Posteriormente marchó a Lyón y después prefirió trabajar como "free Lance", durante 2 años. Ingresó en la Compañía Nacional de Danza (CND), siendo director Hervé Palito - director de la Compañía durante el interregno entre la marcha de Nacho Duato y el nombramiento del nuevo director - y posteriormente José Carlos Martínez, director actual de la CND.
 
·         Ahora he vuelto a ser "free lance", y he sido contratado por el Ballet de la Ópera de Lyon. Mi formación es totalmente clásica.

La razón por la que ha dejado la CND y preferir ir por cuenta propia es, según Fernando:
 
·         He dejado la CND, porque te obligan a hacer lo que está establecido y no te dejan espacio para ser creativo. El Ballet de Lyon posee un gran repertorio y es una Compañía que te enriquece.
 
Actualmente, el Ballet de la Ópera de Lyon es un fiel reflejo de la danza considerada como un arte en constante cambio en todo el mundo. Eso ha hecho que Jiří Kylián confiase en él para dejar representar esta pieza.
 
·         Conoce bien la Compañía y le gusta mucho - aclara Yorgos Loukos -, y le gusta mucho. hace 30 años que trabajamos con Jiříy Forsythe.
 
YORGOS LOUKOS: DE BAILARÍN A DIRECTOR
DEL BALLET DE LA ÓPERA DE LYON
 
Yorgos Loukos es un antiguo bailarín. Entre 1972 y 1980 bailó en el Theatre du Silence, la Ópera de Zúrich y el Ballet National de Marseille, donde fue asistente de Roland Petit desde 1980. Una temporada en la Metropolitan Opera de Nueva York, y se une al Ballet de la Ópera de Lyon, donde llega a ser director artístico al sustituir en 1991 a Francoise Adret. Entre 1992 y 2011 fue también director del Festival de danza de Cannes.
 
Bajo su dirección, el Ballet de la Ópera de Lyon ha trabajado estrechamente con los más famosos coreógrafos, que han dirigido numerosos estrenos mundiales y ampliado considerablemente el repertorio de la compañía; entre ellos cabe citar a Maguy Marin, Nacho Duato, Jiří Kylián, William Forsythe, Mats Ek, Lionel Hoche, Russell Maliphant, Merce Cunningham y Jérôme Bel.
 
En 2001 fue el organizador de France Moves, el festival francés de danza de Nueva York realizado en colaboración con varios teatros de la ciudad, que se repitió en Londres cuatro años después. Desde 2006 es también el director del Festival de Atenas.
 
LA DANZA EN EL REAL, EN LA CUERDA FLOJA
 
Gozando los tiempos de bonanza, el Teatro Real no ha sido muy proclive a programar danza. Ahí estaban las protestas de Nacho Duato y, a decir verdad, la danza se programaba con cuentagotas. En la actualidad, según Gerard Mortier:
 
·         Tenemos un problema si queremos hacer una programación de danza interesante. Yo estuve cinco años en la Ópera de París y conozco el tema. Puedo asegurar que hasta el 2012, tenemos danza. Ya está programada. Después no sé. En España se ve como algo normal el que ningún teatro de ópera tenga compañía de danza. Habría que reestructurar las cosas y hacer que el Teatro Real tenga una Compañía de Danza. Yo siempre he dirigido un teatro de Ópera con Compañía de danza: Bruselas, parís... Es fantástico, siendo director, el poder trabajar con Ballet. Ahora son momentos de ahorro y de reflexión, ya que con menos dinero hay que organizar una programación. Tenemos una buena sala para la danza.
 
EN LA DANZA NO SÓLO BUSCAR LO COMERCIAL
 
A lo que se resiste Mortier es adocenar al público con sólo un tipo de danza.
 
·         En el gran público en Madrid hay una tradición de danza clásica y la prefiere: Tchaikowsky etc..., pero hay público al que le gusta Forsythe. Si traemos a los Ballets Rusos, la afluencia del público es mayor. De lo contrario la venta no es buena. Ha sido curioso como Choeurs, cuyo ballet ha sido contestado en Madrid, en el extranjero hemos tenido gran éxito y ahora volvemos a París con 7 representaciones. Sé que mis palabras son polémicas, pero es el momento de ser polémico. En la danza no solamente hay que buscar que sea comercial, sino presentar las coreografías más importantes de estos momentos.


José Ramón Díaz Sande
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Última actualización el Sábado, 13 de Octubre de 2012 10:25