El Príncipe. Maquiavelo. Entrevista Imprimir
Escrito por José R. Díaz Sande   
Jueves, 15 de Octubre de 2015 18:03

EL PRÍNCIPE
EL AQUÍ Y EL AHORA DEL SER HUMANO

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FOTO: SERGIO PARRA 

El nombre deNicolás de Maquiavelo(Florencia, 1469 - 1527) ha caminado por los vericuetos de los políticos, filósofos e historiadores, acorde con suprofesión: diplomático, funcionario público, filósofo político y escritor. En 1513 escribe su tratado político, El Príncipe, que se publicó en 1531, tras su fallecimiento. Esta obra fue la que transcendió en la posteridad y le llevó a adjudicarle el término maquiavélico, de connotación negativa. Este tratado lo escribió durante su encarcelamiento, una vez que caído en desgracia por ser sospechoso de la conjura contra los Médici, y muestra cómo los príncipes deben gobernar. Tal Tratado ha saltado las barreras de la filosofía y de la política y se ha instalado en el escenario con texto y dirección de Juan Carlos Rubio e interpretación de Fernando Cayo.

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FERNANDO CAYO
FOTO: www.madridteatro.net

Bajo el título de El Príncipe se conglomeran otros títulos suyos: Discursos sobre la primera década de Tito Livio (1512 - 1517), El Arte de la Guerra (1519 - 1520), La Mandrágora (comedia en prosa, 1518) y su correspondencia personal. La base más fuerte es la del Tratado El Príncipe.

  • Un libro que tengo en casa hace muchos años - recuerda Juan Carlos Rubio -, y lo leí cuando era estudiante. En aquel momento no le hice mucho caso y lo guardé Hace diez o doce años lo releí, y me pareció que sus consejos sobre el poder y su manera de pensar sobre la condición humana y demás reflexiones me interesaban mucho, y pensé que podrían interesar mucho y convertirlo en teatro. No sabía de qué manera, ni cuándo. Lo que tenía claro es que necesitaba un productor, que dijo que sí, y un actor de la magnitud  de Fernando Cayo.

ME INTERESA LA POLÍTICA
ESTE PAÍS Y LO QUE ESTÁ OCURRIENDO

La motivación más directa de decidirse por este texto proviene en Juan Carlos Rubio del deseo de

  • escribir un texto político. Mis obras son muy variadas y toco temas muy distintos. Al tropezar hace años con El Príncipe me di cuenta de que cualquier asunto sobre el que yo quisiera reflexionar ya estaba condensado en la obra, con lo cual, yo que nunca había hecho versiones, este año ya he estrenado Windermere Club una adaptación de El abanico de Lady Windermere y ahora ésta. Entonces hice un camino a la inversa. En vez de coger un texto original para adaptar, voy a coger lo que me interesa y dotarle de teatralidad. Me interesa la política, nuestros gobernantes, este país y lo que está ocurriendo. Al leer  El Príncipe y utilizar un alambique para depurar esas ideas resulta un texto que parece escrito esta mañana en muchísimos aspectos, pues nos hemos quedado con las líneas de corrupción; la importancia a la hora de elegir un ministro que muestra quién eres tú; la fidelidad a las promesas hechas; la crueldad..., aparte de sus reflexiones históricas. Por eso a obra transcurre en los años sesenta. El espacio es un despacho anclado en los años sesenta, pero podría haber transcurrido en el siglo I, en el XVI, cuando lo escribe o en el siglo XXV, porque el Poder y el Hombre frente al Poder siempre es igual. El espectáculo arranca con una voz en Off: "El cielo, el mar, los elementos, los hombres no han cambiado sus movimientos, su orden y sus potencias desde el nacer de los tiempos". Por eso algunos textos son clásico, como Shakespeare, ya que lo temas que tocan tienen que ver con el ser humano y su condición. Maquiavelo  sigue siendo un libro de referencia. 

UNA CARTA DE MAQUIAVELO,
CLAVE PARA LA DRAMATURGIA

La vacilación de poderlo llevar al teatro es porque El Príncipe es

  • un texto filosófico, reflexivo, de análisis político. No es teatro. Tuvimos que encontrar la dramaturgia, la situación y sobre todo el personaje que diera sentido a este texto.  El personaje es Maquiavelo que reflexiona en el momento en que está creando El Príncipe. Usamos otros textos y especialmente un carta de Maquiavelo donde encontramos la excusa dramática para dar forma a este monólogo. nos interesaba mucho acercarnos a su obra a través del hombre. Era imprescindible conocer y expresar lo que le pasaba a Maquiavelo en aquel momento para comprender por qué escribió El Príncipe.
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FERNANDO CAYO
FOTO: www.madridteatro.net

Todos estos textos fueron expurgados, porque aunque no es un libro largo, hay mucha reflexión histórica. Quedaron unas 20 páginas que recibió Fernando. Con el resto del equipo se fue depurando el texto y aportando ideas.

  • Cuando llegué a la correspondencia personal encontré una carta en la que contaba a un amigo cómo vivía su exilio lejos del poder y se enfrentaba cada día a las rutinas ,tan alejadas de lo que él amaba: su pasión de estar cerca del poder resolviendo conflictos, como embajador, como asesor...Ahora se enfrenta a otra realidad distinta. Sueña con lo que yo no posee y, en ese sentido, hay una relación con La vida es Sueño.  Alguien sueña con lo que ya no es, lo que era y deseando volver a serlo. El despacho muestra lo que era, pero, poco a poco, descubrimos que su realidad es otra. Eso estaba en la correspondencia personal. Puestos a trabajar fue un salto al vacío. Con el talentazo de Fernando, escuchar lecturas y leer libros descubrimos el aspecto teatral: Maquiavelo cuenta su historia. Comienza con su discurso, pero las heridas por ser maltratado se van abriendo y descubrimos lo que le pasa, en este momento, a Maquiavelo. El aquí y el ahora del persona, que siempre es teatro. Cuenta un conflicto que tiene ahora en el momento presente. No se va al mundo de las ideas.

ACERCAR AL ESPECTADOR
AL PENSAMIENTO DE UN GRAN HOMBRE

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  FERNANDO CAYO 
FOTO: www.madridteatro.net

A Fernando Cayo lo hemos podido ver últimamente en teatro en Los hijos de Kenedy (director José María Po), y Rinoceronte (director Ernesto Caballero). Con anterioridad trabajó en De ratones y hombres (director Miguel del Arco) y La Caída de de los dioses (director Tomaz Pandur) además  de otros títulos teatrales y participaciones en series televisivas y en cine. Entre otros premios ha obtenido el de Mejor actor en el Festival de Toulouse, Mejor actor en el Festival Ibérico de Cine de Badajoz, Premio de Teatro Provincia de Valladolid 2017, Finalista a los premios MAX 2013 o Mejor actor teatral 2012.

  • La intención de este espectáculo - desvela Fernando Cayo - es acercar al espectador  al pensamiento de un gran hombre, pero la maestría de Juan Carlos como adaptador del texto y de otras obras de Maquiavelo, ha facilitado al espectador una inmersión no solamente en el pensamiento, sino en la vida de este hombre. Vamos a ver a Maquiavelo ya en su etapa del exilio, que es cuando escribe El Príncipe, una etapa muy interesante. Lo vamos a ver como "voyeurs", observadores, de un hombre que ha estado en lo más alto y, en ese momento, está en lo más bajo. Está labrando el campo y talando un bosque de su propiedad. Con eso se gana la vida. Tiene que vivir con esa frustración y penuria económica, él que ha estado en lo más alto. Tales personajes que han estado en lo más alto, y, de repente,  nosotros, como espectadores, los vemos en un momento difícil son interesantes. Las reflexiones que hace en esos momentos son muy punteras.      

IRONÍA Y HUMOR NEGRO

A pesar de esta situación trágica y de la sesuda reflexión, Fernando advierte que el espectáculo está hecho

  • con mucho sentido del humor. Maquiavelo, aunque se estudie en las universidades y sirva de manual de cabecera a muchos ejecutivos de Multinacionales era un hombre con mucho sentido del humor. Era muy inteligente y fue conocido en su tiempo casi más por escribir La Mandrágora- comedia dramática - y por lo tanto más conocido como dramaturgo que como pensador político. La Mandrágora  fue un éxito y tenía todas sus raíces en la Comedia del Arte. Eso ha sabido Juan Carlos plasmarlo. Utilizamos una máscara de la Comedia del Arte, disciplina que yo estudié en Italia en mis años mozos, y a la que tengo mucho aprecio. Creo que la máscara es un elemento de comunicación muy poco usado y muy poco habitual, y que, realmente, genera en el espectador sensaciones muy curiosas. Para rendir homenaje a esa tradición de la Comedia del Arte de Maquiavelo, en un momento, aparece él dando voz a esos ejemplos históricos de los que él habla y dilucidar su pensamiento político. Una de esas historias la narramos con la máscara de la Comedia del Arte. El espectáculo está regado con mucha ironía y muchos humor negro. Cuando se habla de la crueldad y de las crueldades que han cometido los políticos, los mandatarios, los príncipes y los reyes a lo largo de la historia, la mejor manera de verlo es con humor negro, y el de Maquiavelo era fantástico, para analizar este tipo de cosas.      

MI LIBRO DE CABECERA
CUANDO HICE DE SEGISMUNDO

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FERNANDO CAYO
FOTO: ww.madridteatro.net
 

Cuando Juan Carlos le anunció este proyecto a Fernando con la idea de que al cabo de unos días le diera una respuesta para hacerlo, Fernando ya conocía El Príncipe de Maquiavelo

  • porque fue mi libro de cabecera cuando hice el Segismundo de La Vida es Sueño(director Juan Carlos Pérez de la Fuente). Leí esta adaptación primigenia de Juan Carlos, y a las dos horas le llamé para decirle: "¡Sí!, lo hago Sí o Sí". Me dijo:"Bueno no sé cómo lo vamos a hacer", le dije :"Estupendo, ya lo veremos". Sobre esta inconsciencia y esta locura nos lanzamos. Ha sido un proceso largo en la elaboración por ser un texto filosófico. Es un ensayo político, entonces todo ese pasar por el alambique hasta llegar a la esencia que ha conseguido Juan Carlos, ha sido un proceso largo. Para mí estupendo porque ha sido ver un proceso literario de primer nivel como espectador y he disfrutado mucho. Con cada versión hacíamos una lectura y también con el equipo de trabajo, y de ahí Juan Carlos iba puliendo, retocando, retomando cosas, cambiando de sitio y disponiendo. Ha sido un proceso apasionante, metiéndonos en la cabeza de Maquiavelo y en cómo el ser humano genera ese pensamiento. Creo que se consigue un espectáculo cera de la esencia humana. No estamos viendo solamente a Maquiavelo, sino a un hombre pensar en soledad, elaborando sus pensamientos, conjugando su pensamiento filosófico con su vida personal y sus frustraciones. La sensación es la de una inmersión en el cerebro de un ser humano que está maquinando, pensando y elucubrando. Los espectadores que lo han visto ha sido cautivador y emocionante. Al final del espectáculo, hay un mensaje de Maquiavelo, que parece que nos está hablando desde el pasado a los espectadores españoles de este momento. Es un mensaje de esperanza. Más allá del maquiavelismo, como connotación negativa, Maquiavelo tenía un pensamiento  que estaba en favor de dar conocimiento. En este caso nos sirve para dar conocimiento al pueblo y para que sea responsable y sea consciente del poder que tenemos al elegir a los futuros Príncipes.        

DESAGRAVIO DE MAQUIAVELO

Un Maquiavelo o maquiavelismo en el lenguaje, a lo largo de la Historia,  ha tenido un sentido peyorativo y se le ha identificado con otro término: siniestro. Según Fernando Cayo

  • este espectáculo tiene algo de acto de desagravio de Maquiavelo en la Historia. Lo que ha quedado como maquiavélico es una mala interpretación de lo que él hizo en El Príncipe, donde nos muestra un aspecto de cómo es el comportamiento del hombre político en la sociedad desde la época romana hasta sus días, que podríamos decir los nuestros. No habla sobre la corrupción, la elección de los ministros, los impuestos...un montón de cosas que son aplicables ahora mismo al cien por cien. Lo que hace es mostrar un espejo y decir: "Así somos los seres humanos". Lo que ocurre es que en su ansia y objetivo de contar la verdad, de cómo somos los seres humanos, muestra aspectos de los seres humanos que son horrendos. el hombre luchando por el poder está muy bien retratado en el Ricardo III de William Shakespeare. Somos auténticas alimañas. Eso es lo que muestra Maquiavelo, pero eso no es ser maquiavélico, sino un ser mal humano. O ser humano-cruel. Muestra un espejo y dice: puede ser un Príncipe cruel, un Príncipe ético, un Príncipe justo. Puedes ayudar a tu pueblo o machacarle. Va poniendo ejemplos para que cada uno tomemos nuestras propias conclusiones. Maquiavelo, en su momento, fue absolutamente despreciado, encerrado en la cárcel injustamente y torturado. Un hombre que había luchado por y para la ciudad de Florencia, había luchado por la ciudad de Pisa como salida al mar, fue desterrado de su ciudad, repudiado y enviado a labrar el campo y dedicarse a labores rústicas, un pensador como era. Este hombre pertenece a la gran saga de los Grandes Hombres  despreciados por los de su tiempo. Grandes genios como Galileo, Van Gogh, Orson Welles...Esto nos lleva a otra reflexión: ¿Cómo miramos a nuestros contemporáneos? ¿El contemporáneo tiene que ser Historia para considerarlo bueno, por las cosas buenas que ha hecho? El espectáculo sí que tiene este punto de reivindicación.         
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FERNANDO CAYO
FOTO: www.madridteatro.net

DIGNO SEÑALAR LA FIGURA DEL PRODUCTOR
BERNABÉ RICO

Fernando Cayo califica esta producción de

  • aguerrida, pues aparentemente no es un producto comercial, entre comillas. Por eso digno de pronunciar y señalar la figura del productor.
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  FERNANDO CAYO
FOTO: www.mdridteatro.net

La producción se debe a Talycual Producciones creada en 2009 por Bernabé Rico, quien desde 2003 ha producido distintas obras teatrales y audiovisuales

  • Esta es la cuarta obra que produzco dirigida por Juan Carlos, y la segunda que además de dirigirla él la escribe. Lo seguiré haciendo hasta que me muera, siempre que él me proponga algo. Quiero hacer hincapié  que esta obra tiene un especial significado el traerla a Madrid, justo antes de las elecciones. La primera obra con Juan Carlos fue El pez gordo, la segunda fue Razas, Las heridas del viento, El Príncipe y hay una quinta obra para un futuro que es Muñeca de Porcelana de David Mamet que estrenaremos el 4 de marzo en Matadero y unos cuantos proyectos más. Empezamos a ensayar con José Sacristán y Javier Godino el 4 de abril.

LOS ESTUDIOSOS HAN SALIDO CONFORMES
Y MUY INTERESADOS POR EL TEMA       

Esta obra lleva ya un recorrido por todos los Festivales de Teatro Clásico del verano. Ha asistido todo tipo de público, lo cual

  • estoy sorprendido todavía, porque, en principio, estábamos haciendo un espectáculo que uno sabíamos la proyección que iba a tener.         
  • Nos ha sorprendido los diversos públicos y muy interesados por la discusión en los encuentro. Han venido también estudiosos y gentes de Universidad. Yo me había asesorado con un Catedrático de Historia, que me ha hecho el honor de escribir el prólogo, pues le encantó la edición del libro,  y todo lo que contamos está pasado por la visión de este Historiador. Lo que ponemos son palabras de Maquiavelo. He puesto algunos puentes y he limado aquellas frase gramaticales muy largas, pero el 95 % son palabras de Maquiavelo. La importancia del texto la tiene Maquiavelo que es su autor tanto en su filosofía como en sus palabras.  la gente que lo ha visto se ha sorprendió por el filtro que hemos hecho sobre la obra quedándonos con esas líneas expuestas. el espectador establece un paralelismo continuo de lo que Fernando cuenta, con la realidad que estamos viviendo. El espectáculo tiene ese interés. Habla del poder de la Iglesia..., habla de mil cosas que siguen estando ahí, y que el público cada día lo conoce por los diarios. Los estudiosos han salido conformes y muy interesados por el tema. 
 


José Ramón Díaz Sande
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Última actualización el Jueves, 15 de Octubre de 2015 19:42