Cien Minutos. Pandur. Entrevista. Imprimir
Escrito por José R. Díaz Sande.   
Miércoles, 17 de Marzo de 2010 12:50

CIEN MINUTOS
LA NECESIDAD DE RENACER DE NUEVO

Los hermanos Karamazov (1881) de F. M. Dostoyewski es la base para Cien minutos, el espectáculo del esloveno Tomaž Pandur. El año pasado (2005), del mundo escénico de Pandur nos llegaba la primera parte de su trilogía sobre La Divina Comedia: Infierno en el Teatro María Guerrero.
 

Cien minutos se relaciona con los Karamazov, pero no es una adaptación de la novela a la escena. Esta novela de Dostoyewski, una de sus obras más crueles y salvajes, nos habla del encuentro y de la violenta relación entre un padre - déspota, grosero, depravado - y sus hijos. Ello da pie a introducirnos en un negro mundo de violaciones, parricidio, maldad, sexo violento, perversión y todo lo más nefasto que el ser humano puede exudar. La comunidad de los hermanos es una brutal parábola acerca de la vida humana. Este es el aspecto que une Cien minutos y Los hermanos Karamazov.
FIODOR M. DOSTOYEWSKI

LOS KARAMAZOV Y
LA GUERRA DE YUGOSLAVIA
 


TOMAŽ PANDUR
Tomaž Pandur (Eslovenia, antigua Yugoslavia), al hablar muestra un entusiasmo y vitalidad especial. Habla inglés pero “cuidadito, entiendo el español”. Con respecto a Cien minutos, lo califica como
  • Un espectáculo muy especial para nosotros. Fue creado hace tres años para el Festival de Ljubljana (2003) y con él era la primera vez que nos reuníamos actores de la antigua Yugoslavia, después de la guerra.

La Yugoslavia de Tito, tras su muerte, quedo dividida en Bosnia Herzegovina, Croacia, Eslovenia, Serbia, Macedonia y Montenegro. Seis naciones que a pesar de tener muchas diferencias – sólo disimuladas por la dictadura de Tito - se sintieron obligadas a permanecer unidas y se abocó a una guerra.

  • Lo que hicimos – explica Tomaž fue tratar de crear nuestros propios recuerdos de la guerra de los Balcanes, inspirándonos en Los hermanos Karamazow de Dostoyewski. Dostoyewski lo dijo todo en esta novela y sigue siendo vigente. También su conclusión: la belleza salvará al mundo. Para el autor en un mundo en que Dios no existe, todo está permitido. Fue más lejos, dio a sus héroes carta blanca para que explorasen los aspectos más ocultos y oscuros del alma humana. Esta era la base ideal para emprender nuestra tarea teatral. Era el juego ideal teatral.

Hay otro parangón entre los Karamazov y Cien minutos. Así como las seis naciones se sienten obligadas a vivir unidas y se provoca la guerra con la consiguiente secuela de horrores, los Hermanos - hijos de un mismo padre - han sido educados en diversos lugares y se reúnen. Surge el conflicto.
 

  • Los Karamazov emplea la metáfora de al familia y tal metáfora seguimos. Al mismo tiempo esta familia se convierte en una metáfora de nuestro mundo. Lo que he hecho es seguir las notas de Andrés Tarkowski que tomó para el film que quiso filmar sobre Los Hermanos Karamazov y sobre El idiota, también de Dostoyewski.

Al comenzar a recopilar los recuerdos, Tomaž y el grupo de actores – también Livia Pandur, su hermana, autora de la versión – se sintieron sorprendidos.

  • Nuestra sorpresa fue grande – confirma Tomaž por lo mucho que tenía que decirnos la obra de Dostoyewski. El público, al ver nuestro espectáculo, se sorprende de este enfoque, pero todo se debe esa novela tremendamente oscura. Hay otro aspecto que nos une a Dostoyewski. El escribe esta novela sobre una familia destruida, pero no desde un mundo exterior, sino desde dentro. Esto es lo que me pareció ideal para contar nuestra propia experiencia. Nos encontramos en mitad del mundo, perdidos entre la realidad y nuestros sueños. Al llevarlo al teatro, es como si fuera una reproducción en un tono muy onírico y erótico hasta la locura de esa terrible guerra. Lo único bueno para entenderse que dejó Tito - el antiguo dictador de Yugoslavia - fue un idioma común, el serbo-croata.

Con este espectáculo, renace para Tomaž la fe en el teatro como arte y como vehículo para poder contar una realidad.
 

  • Cuando estamos en el teatro como personas de los Balcanes, nuestra realidad cotidiana va más allá de cualquier forma de arte y de teatro. Se comienza a pensar en el teatro de forma muy distinta, pues uno sabe que no puede formar parte de ninguna convención que dependa del pasado. Uno tiene que renacer de nuevo. El volver a nacer es la única esperanza, la única salvación. Eso es lo que todos nosotros hemos tenido que hacer en nuestras vidas cotidianas privadas y en el teatro.

Cien minutos ha supuesto para Tomaž el descubrimiento de un nuevo espacio:

  • Un nuevo espacio abierto en el mundo del teatro, en el que al actuar lo único que hay son pensamientos en movimiento. Es la única fuerza activa que podemos crear. De algún modo esta producción me devuelve la fe en el teatro. Hemos experimentado el increíble poder que todavía tiene el teatro: la acción y reacción. Pero además con esta obra hemos ido mucho más lejos, guste o no. Hemos contado nuestra propia verdad. Por muy adversa que pueda ser la reacción es nuestra reacción. Experimentamos que el teatro es muy vivo, lo que puede ocurrir aquí y ahora.

Toda guerra supone un enfrentamiento y es inevitable marcar quiénes son los buenos y quiénes son los malos. Tomaž Pandur no ve ni buenos ni malos.
 

  • Realmente pienso que sólo hay un ejército en el mundo. Mantengo lo que escribió Dostoyewski: Ante la inexistencia de Dios todo está permitido y por ello da carta blanca a sus héroes para las peores cosas inimaginables en el comportamiento humano. Me he interesado en buscar luz en esa oscuridad. Encontramos algo de luz, pero ésta podría resultar más penosa y dolorosa.

Los hermanos Karamazov son almas atormentadas que emprenden un viaje espiritual y esta idea central es la que llama la atención de Tomaž

  • Para mí lo más impresionante es que los Karamazov disfrutan en ese viaje aunque sea doloroso. Hay una frase de Dostoyewski que me encanta: “Creía en Dios pero no podía aceptar el mundo que había creado”. Este es el punto fundamental de toda nuestra investigación teatral: encontrar a ese ser humano con todas sus bondades y maldades crucificado entre el Icono y el Hacha.

Derek Brlek, director del Festival Ljubljana, pide perdón por su voz de cazalla, adquirida la noche anterior en “los espléndidos lugares nocturnos de Madrid” e interrumpe:

  • Con perdón, me gustaría añadir algo. No se trata sólo de los Balcanes. Ahora han salido a la luz las barbaries a los jóvenes irakíes en las cárceles. Siempre pasan cosas de éstas. Surge la brutalidad que llevamos dentro.

CIEN MINUTOS
EL CONCEPTO DEL TIEMPO


El título Cien Minutos, que es lo que dura la representación va más allá de ser un mero título.
 

  • Por un lado son esos cien minutos que dura el espectáculo, en los cuales esos ocho seres humanos buenos, malos, víctimas y verdugos se van descubriendo entre sí y ante el público. Pero también en la concepción está el concepto del tiempo de Stephen W. Hawking en su obra Breve historia del tiempo y los nuevos descubrimientos de la física atómica que piensa acerca del tiempo de forma ligeramente distinta. Por otro lado Dostoyewski escribe constantemente sobre el tiempo en el espacio, tanto en Los hermanos como en El Idiota. Ese fue el punto sobre el que yo empecé a pensar acerca de la obra y no tanto en las páginas negras sino en las blancas. Dostoyewski es un escritor intrincado. Escribe en cuatro dimensiones distintas. Hay una más oculta, es la de los pensamientos que no se escriben, pero están ahí. La cuestión del tiempo es algo presenten Los Hermanos Karamazow: el sentimiento de ser un Karamazow se siente en un instante, pero perdura.

El espectáculo pretende conducir al público a los lugares más recónditos del alma humana y estos se muestran de una forma muy radical. El público piensa que ve una cosa pero lo que en realidad está viendo es lo que hay detrás del escenario.

ACTORES DE DIVERSA PROCEDENCIA

Los Karamazov, procedían de distintas culturas y el padre intenta reunirlos. Las naciones de la antigua Yugoslavia eran varias y se pretendió seguir juntas. Los actores también proceden de diversos lugares:

Nina Violic (Zagreb, Croacia), Hristina Popovic (Belgrado), Vesna Miles, además de actriz novelista y periodista (Lubjiania, Eslovenia), Livio Badurina, 15 años en la Compañía de T. Pandur (Zagreb, Croacia), Felix Stroebel (Hamburgo, Alemania) Stefan Kapicic (Belgrado), Goran Susljik (Belgrado) y Sonia Vukicevic, la cual en palabras de Tomaž

  • Es una leyenda del Teatro.

SONIA VUKICEVIC
36 AÑOS SOBRE EL ESCENARIO

 

  • Hablo desde mi experiencia de actriz que lleva 36 años subida al escenario – confiesa Sonia. Para mí, Cien Minutos de tiempo es más que una representación. Para mí es un debate filosófico entre el director Tomaž y el escritor Dostoyewski. Nosotros los actores representamos encarnando ese pensamiento. Como actriz significa un paso más dentro del teatro sin convenciones. Yo sueño con un nuevo público par el teatro que piense más rápido. Y por eso estoy desapareciendo.

SONIA VUKICEVIC

SIETE IDIOMAS DIVERSOS

La diversidad de procedencias no sólo es espacial sino idiomática. Siete son los idiomas en los que se expresan los actores: Croata, Serbio, Eslovenio, Francés, Inglés, Alemán y Romaní (el gitano centroeuropeo). No es capricho la elección de la diversidad de lenguas.

  • La idea – aclara Tomaž procede de la novela. En la historia de Dostoyewski los hermanos se van a estudiar al extranjero y vuelven hablando distintas lenguas y tienen seres queridos diferentes. Formalmente vuelven siendo hermanos, pero son extranjeros (extraños) entre sí. Ni siquiera hablan el mismo idioma. Este era un buen terreno para nuestro trabajo. Esto obliga a utilizar un lenguaje universal más allá de la palabra hablada. En esta obra especialmente se ve que esta nueva Babel de flujos mentales es la que fluye por el mundo.

Cien Minutos es una producción de Pandur.Theaters (la compañía de Tomaž Pandur) y el Festival Ljubljana. Su director es Darko Brlek el cual se siente muy orgulloso de esta representación en España.
 

  • Al ser Festival y no grupo de teatro, no se va en gira y por ello celebro poder representarlo fuera del Festival. Nuestra colaboración con Pandur comenzó ya en el 2002 con el Diccionario de los Khazars (Diccionary of the Khazars), basado en la novela de Milorad Pavic. Desde que ha vuelto a Eslovenia - Tomaž nuestra colaboración es más estrecha y con éxito.residía y trabajaba en Nueva York, Hamburgo, Alemania

Darko Brlek, además de ser director del Festival Ljubljana, el año pasado ha sido nombrado Presidente de la Asociación de los Festivales Europeos (The European Festivals Association (EFA). Es conocedor de los diversos Festivales más antiguos de España. Su última presencia en España ha sido en noviembre de 2005 con motivo del Concurso de piano promovido por la Asociación de Compositores españoles.

España esta presente en EFA, a través de diversos Festivales:
 

International Musica Festival at Cantonigròs (Catonigròs, - Catalonia)
Semana de Música Religiosa de Cuenca (Cuena,)
Festival Internacional de Música y danza de Granada (Granda)
Festival de Música de Canarias (Las Palmas de Gran canaria)
Festival Castell de Peralada (Peralada)
Festival de Música de Pollença (Pollença – Mallorca)
Quincena Musical de San Sebastián (San Sebastián)
Festival Internacional de Santander (Santander)
Festival Internacional de Música Torroella de Montgri (Torroella de Montgri)
Festival Internacional de Música y Danza Ciudad de Úbeda (Úbeda)

TOMAŽ PANDUR
EL MAGO DE LA IMAGEN TEATRAL
 

Tomaž Pandur posee un amplio currículo y no solamente se mueve en área teatral, sino que también ha hecho sus incursiones en el cine, en la televisión, video y ha publicado: Pandur’s Tgeatre of Dreams (El teatro de los sueños de Pandur). Una foto-monografía, publicado por Seventheaven (1997)

Son muchos los premios y sus montajes han recorrido muchas ciudades. En España además del mencionado Infierno (2005), se presentó por vez primera con Scherezade (1989), una versión operística de Las mil y una noches.

Creaciones de Tomaž Pandur:

Teatro y opera:
 

1989: Scherezade (East-West Opera) (Slovenia)
1991: Faust 1 & 2 (Slovenia)
1992: Hamlet (Slovenia)
1993: Carmen (Slovenia)
1993: La divina commedia, Inferno (Slovenia)
1994: La divina commedia, Puratorio (Slovenia)
1994: La divina commedia, Paradiso (Slovenia)
1995: Russian Mission (Slovenia/Austria)
1996: Babylon (Slovenia/Alemania)
1997: Silence of the Balkans (Grecia)
2001: La divina commedia, Infierno - The Book of the Soul (Alemania)
2002: La divina comedia, Purgatorio - Anantomy of Mealancoly (Alemania)
2002: La divina commedia, Paradiso - Lux (Alemania)
2002: Dictionary of the Khazars (Slovenia/Yugoslavia)
2003: One hundred Minutes (Cien minutes) (Festival Ljubljana)
2004: From the house of the dead (Ópera por Leoš Janáček) (Alemania)
2005: Inferno (España)
2006: One hundred Minutes (Cien minutes) (España)

Cine (en fase de creación)
 

1999: The Dreamhunters (Los cazadores de sueños)
2000: The idiot (El idiota)
2000: Montenegro.

TV y video
 

1982: Tespisov Voz (documental).- RTV Slovenia Production
1993: Carmen (documental).- Full Moon Productio, Praga
1994: Russian Mission (documental).- ORF Austria Production
1996: Making of Babylon (documental).- ORF Austria Production.
1996: Babylon (representación en video).- ARTE Alemania/Francia Production
2001: Inferno- The book of the soul (adaptación para televsión).- ARTE
         Alemania/Francia Production
2002: The Making of the Dictionary of the Khazars .- TV Serbia Production.

Publicaciones
 

1997: Pandur’s Theatre of Dreams (El teatro de los sueños de Pandur)
         (Foto-Monografía).- Edit. Seventheaven.


José Ramón Díaz Sande
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Centro Cultural de la Villa
Directora: Mora Apreda
Pz/ de Colón, s/n
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Bus: 5/14/27/45/21/53/150/1/9/19/51/74
RENFE: cercanías.
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Última actualización el Domingo, 06 de Diciembre de 2015 18:11